Cerca de un millar de los habitantes de Sopuerta, Galdames, Gueñes y Zalla han respaldado con su firma una alegación popular en contra del macroproyecto eólico “El Roble”, promovido para instalarse a lo largo de la cordal montañosa entre Avellaneda y Umaran. La recogida de 973 firmas, impulsada por la asociación vecinal Enkarterri Bizirik, refleja una creciente preocupación ciudadana ante lo que consideran un modelo de transición energética que prioriza los beneficios empresariales sobre el respeto al territorio y la participación pública.
La alegación, acompañada por estas firmas, denuncia tres aspectos clave del procedimiento. En primer lugar, el proyecto carece del certificado urbanístico obligatorio de los ayuntamientos afectados, lo que supondría un incumplimiento de las normativas municipales. En segundo lugar, se critica el plazo de solo 30 días para presentar alegaciones, un tiempo considerado insuficiente tratándose de una iniciativa con importantes implicaciones ambientales y legales. Por último, se advierte de la inexistencia de un Plan Sectorial de Energías Renovables adaptado al Área Funcional de Enkarterri, lo que podría dejar sin base legal todo el proceso administrativo. Desde Enkarterri Bizirik Elkartea advertimos que zonas rurales como Enkarterri, con baja densidad poblacional y escasa influencia política, se están convirtiendo en objetivos prioritarios para este tipo de desarrollos, con mínimo coste político y gran impacto ambiental. ¿Podemos imaginar Artxanda o Pagasarri cubiertos de aerogeneradores de 200 metros?
Enkarterri BizirikElkartea solicita la suspensión del proyecto hasta que se garantice una planificación energética justa, transparente y adaptada al territorio.
Galdames, un enclave rural de Bizkaia conocido por sus bosques y aldeas dispersas, está enfrentando nuevos desafíos. Tras décadas de mantener su identidad intacta desde la retirada de la minería, el municipio se encuentra ahora en la encrucijada debido al aumento de proyectos energéticos sin un plan territorial consensuado.
Empresas del sector de energías renovables han identificado el potencial de sus montes proponiendo varios proyectos significativos como el parque eólico Artzentales -Sopuerta, que planea ubicarse sobre el barrio de Montellano, y «El Roble», que amenaza el cordal del monte Ubieta. Además, el proyecto Solaria pretende cruzar el municipio con una línea de evacuación de energía desde Álava hasta Zierbana, atravesando varios municipios en el camino.
En respuesta, el ayuntamiento de Galdames aprobó por unanimidad una moción en su último pleno ordinario el 28 de junio. Esta moción exige al Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco la paralización inmediata de todos los proyectos de parques eólicos y fotovoltaicos hasta que se apruebe definitivamente el Plan Territorial Sectorial de Energías Renovables para Euskadi.
En palabras del Ayuntamiento de Galdames, la aprobación de esta nueva moción pretende «ratificar el compromiso de todos los grupos políticos del ayuntamiento». No tiene sentido alegar la lucha contra el cambio climático mientras se imponga la lógica del negocio sobre el consenso y la planificación cuando lo que está en juego es el patrimonio natural.
El mensaje es claro: Galdames está decidido a preservar su patrimonio natural y calidad de vida frente a proyectos que podrían transformar irreversiblemente su entorno único.
Los alcaldes y alcaldesas de la zona minera y Enkarterri han alzado su voz contra el proyecto Solaria, una iniciativa que ha generado controversia por su impacto ambiental. Según han informado medios como EITB, El Correo, El Diario.es y Tele 7, los ediles han expresado su apoyo a la transición energética, pero han enfatizado que esta debe realizarse de manera responsable y sostenible.
«Estamos de acuerdo en la necesidad de la transición energética, pero no a cualquier precio. Hay que buscar la mejor alternativa con el menor impacto posible sobre el medio natural, sobre nuestras vecinas y vecinos, y sobre los propios municipios», han manifestado los alcaldes y alcaldesas en un comunicado conjunto.
El proyecto Solaria contempla la instalación de 310.000 paneles solares en el terreno agrícola de la llanura alavesa, con el propósito de generar energía eléctrica que se transportaría a lo largo de 100 kilómetros de terreno deforestado.
Enkarterri Bizirik Elkartea cree que el plan destruiría tierras de cultivo y sembraría torres de 90 metros de altura en la región, además de eliminar vastas áreas de vegetación. En nombre de la lucha contra el cambio climático, se van a destruir tierras de cultivo y eliminar hectáreas y hectáreas de vegetación. Cabe preguntarse, ¿a quién se le ha ocurrido semejante despropósito? ¿Cuántos millones de euros están en juego?
Enkarterri Bizirik Elkartea quiere mostrar su respaldo a los alcaldes y alcaldesas y hace un llamamiento a otras fuerzas políticas y agrupaciones independientes para que se unan a la causa. Recordamos que el 30 de mayo, el pleno municipal de su Sopuerta aprobó por unanimidad una moción que exige la paralización de los ocho macroproyectos eólicos y fotovoltaicos autorizados vía administrativa. Esta paralización debería mantenerse hasta que se logre un consenso en el Parlamento Vasco sobre la ubicación de las instalaciones y la planificación territorial de la transición energética, en un en un Plan Territorial Sectorial de Energías Renovables, pendiente desde julio de 2023.
Los alcaldes y alcaldesas han insistido en que la transición hacia energías renovables es imprescindible, pero abogan por un enfoque que minimice el impacto ambiental y social, protegiendo tanto el entorno natural como las comunidades locales.
El pleno del Ayuntamiento de Sopuerta aprobó por unanimidad la moción presentada por Enkarterri Bizirik Elkartea. La propuesta insta a que, antes de tramitar las autorizaciones de cada parque eólico, se apruebe definitivamente el Plan Territorial Sectorial (PTS) de Energías Renovables de Euskadi, cuya tramitación fue paralizada en julio de 2023. La aprobación de la iniciativa tuvo lugar en el pleno celebrado el pasado 30 de mayo.
La proposición sostiene que las autorizaciones administrativas previas y los estudios de impacto ambiental deben suspenderse, según la lógica jurídica expuesta, hasta que el PTS de Energías Renovables sea aprobado. La sospecha radica en la posibilidad de que proyectos de parques eólicos, como el de Artzentales-Sopuerta, continúen su tramitación administrativa a pesar de recibir informes desfavorables en el PTS.
Conviene recordar que desde 2022, se han hecho públicos ocho macroproyectos de parques eólicos y fotovoltaicos que afectan a distintos municipios de Enkarterri. Entre ellos se encuentran:
Central eólica Artzentales-Sopuerta entre los montes Alén y Mello.
Central eólica Balmaseda I situada al oeste de Balmaseda en la Peña Levante.
Central eólica Iparaixe II en los alrededores del monte Argalario en Barakaldo y Valle de Trápaga-Trapagaran.
Central eólica El Roble en Galdames, Güeñes, Sopuerta y Zalla.
Central eólica Las Américas 20 en Gordexola, Okondo y Aiara.
Central solar fotovoltaica Solaria Zierbena Solar 2, Solaria Zierbena Solar 3
Solaria Zierbena Solar 4, que afecta a la línea de evacuación a varios municipios de Enkarterri
Central eólica El Haya 1 y El Haya 2, en Balmaseda.
Así, el Ayuntamiento de Sopuerta solicitará a la Dirección de Proyectos Estratégicos y Administración Industrial, y a la Dirección de Calidad Ambiental y Economía Circular del Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco, la paralización de todos los proyectos en fase de autorización administrativa previa y declaración de impacto ambiental hasta la aprobación definitiva del Plan Territorial Sectorial (PTS) de Energías Renovables de Euskadi.
Además, el Ayuntamiento se compromete a impulsar un órgano de coordinación entre los municipios de Enkarterri afectados por macroproyectos eólicos y fotovoltaicos para realizar acciones conjuntas con el objetivo de paralizar dichos proyectos.
Enkarterri Bizirik Elkartea presentará la misma moción a las corporaciones municipales de Artzentales, Galdames, Güeñes y Muskiz. Asimismo, una moción similar también fue aprobada en marzo en el municipio de Zalla. El objetivo es cohesionar a las distintas fuerzas políticas y agrupaciones independientes de Enkarterri para defender la comarca y promover una transición energética consensuada que minimice los impactos ecológicos y paisajísticos.
En la sesión de Pleno Extraordinario del 6 de marzo, el Ayuntamiento de Zalla ha reiterado de manera contundente su oposición firme a la instalación del polémico parque eólico «El Roble» mediante la aprobación de una moción oficial. El consistorio ha llamado enérgicamente a los municipios vecinos afectados, entre los que se encuentran Gueñes, Galdames y Sopuerta, a cerrar filas y sumar recursos en una postura conjunta de rechazo al mencionado proyecto.
Paralelamente, el Ayuntamiento de Zalla ha elevado una solicitud al Gobierno Vasco, pidiendo la paralización cautelar de proyectos actualmente en tramitación, como es el caso de Artzentales -Sopuerta. Esta petición se mantiene hasta que se resuelva el crucial Plan Territorial de Energías Renovables. Además, se ha demandado la retirada de autorizaciones administrativas en curso, en un gesto decidido hacia la protección del entorno y el equilibrio ambiental en Enkarterri.
En el pleno, se mencionó a Enkarterri Bizirik Elkartea como la entidad promotora de la moción que será debatida el próximo día 19 en la Mancomunidad de Enkarterri. Esta propuesta coincide plenamente con los términos aprobados de manera oficial en Zalla. En nuestra opinión esta llamada a la unión entre municipios y la solicitud de paralización de proyectos son piezas clave en la estrategia local para preservar el entorno y abordar la situación dentro de un marco de desarrollo sostenible.
El Boletin Oficial de Bizkaia ha dado a conocer la solicitud a trámite de un nuevo parque eólico en Enkarterri, con el proyecto denominado «El Roble». La iniciativa, promovida por la empresa RAPID REACTION SYSTEMS S.L.U., ha generado una enorme preocupación en los municipios de Galdames, Güeñes, Zalla y Sopuerta. Los ayuntamiento de Güeñesy Zalla han dado una respuesta inmediata que la asociación Enkarterri Bizirik respalda.
Los alcaldes afectados evalúan la posibilidad de realizar una declaración conjunta y promover una moción de la Mancomunidad de Enkarterri. Enkarterri Bizirik queremos denunciar la indefensión de las administraciones locales, y la ciudadanía, ante la falta de transparencia del Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, liderado por la consejera Arantxa Tapia.
Criticamos la falta de información a los municipios sobre instalaciones de producción eléctrica eólica y fotovoltaica propuestas por empresas privadas, y la falta de coordinación con el desarrollo del Plan Sectorial para las Energías Renovables. Además, queremos subrayar la modificación de los planes territoriales y urbanísticos para introducir ‘proyectos de interés público superior’, que otorgan al Gobierno Vasco la capacidad de desarrollar proyectos sin considerar la opinión y la autonomía de los municipios.
La declaración del ayuntamiento de Güeñes resalta la importancia de la Transición Energética, e insta al Gobierno Vasco a considerar todas las alegaciones presentadas en los términos de participación ciudadana, modelo comunitario y planificación integral. El rechazo ciudadano se suma a la llamada de los ayuntamientos de Enkarterri.
Exigimos una transición energética donde se priorice el bienestar colectivo, la participación ciudadana en decisiones cruciales y la protección de nuestra economía y patrimonio natural para el futuro de la región.
Por su parte, el ayuntamiento de Zalla ha informado que solo una empresa mostró interés en julio de 2023, pero la propuesta fue rechazada. En su comunicado subrayan que han contactado con el Gobierno Vasco para obtener más información, y se plantean presentar alegaciones contra el proyecto, siguiendo la línea de acciones tomadas anteriormente.
Además, destacan que se han presentado alegaciones al Plan Territorial de Energías Renovables de Euskadi para proteger zonas específicas de instalaciones eólicas, y se está elaborando un informe para respaldar esta posición y otorgar una protección adecuada a estas áreas. Igualmente se ha conocido otro nuevo proyecto, esta vez en en Gordexola, donde la empresa Arena Green Power 20, SLU, ha presentado una solicitud para la instalación de seis aerogeneradores en los municipios de Ayala, Okondo (Álava) y Gordexola (Bizkaia). Se abre un periodo de competencia durante veinte días tras la publicación en el Boletín Oficial de Álava.