La sala de plenos del Ayuntamiento de Sopuerta se llenó para escuchar a Fernando Valladares, biólogo e investigador del CSIC, en su charla «La energía como negocio». Más de 30 personas asistieron al encuentro, incluidos numerosos cargos municipales de ayuntamientos como Galdames, Balmaseda y Sopuerta, afectados por la invasión de parques eólicos proyectados en Enkarterri. Valladares analizó la crisis energética y el cambio climático. Durante su exposición, habló de sus causas y propuso soluciones.
Estos fueron los principales puntos de la exposición de Valladares:
El negocio de la energía y su impacto: Valladares destacó que convertir el suministro de energía en un negocio ha sido una de las causas fundamentales de la crisis climática.
Éxito ecológico y sus consecuencias: La humanidad ha logrado ser 8.000 millones de personas, lo que ha requerido una gran producción de comida y energía. Sin embargo, mientras se produce el doble de la comida necesaria, millones de personas mueren de hambre cada año.
Cambio climático y salud: La crisis ambiental está contrarrestando los avances en medicina, disminuyendo la esperanza de vida y amplificando enfermedades patogénicas.
Evidencia histórica: Valladares subrayó que empresas como ExxonMobil conocían desde los años setenta cómo el planeta se calentaría, aunque lo negaron durante décadas.
Dependencia europea de combustibles fósiles: La invasión de Ucrania reveló la gran dependencia de Europa de los combustibles fósiles, mostrando las contradicciones en la lucha contra el cambio climático.
Desafíos de las energías renovables: Aunque son más limpias, las energías renovables tienen huellas ambientales significativas y son vulnerables a las condiciones climáticas extremas.
Problemáticas legales y ambientales en España: Valladares criticó la falta de rigor en la legislación ambiental en España, destacando que los delitos ambientales son tratados como una cuestión menor en los juzgados.
Impacto del cambio climático en las energías renovables: Episodios de condiciones meteorológicas adversas están reduciendo la productividad anual de las instalaciones solares.
Necesidad de una transición energética moderada: Valladares abogó por un uso moderado de las energías renovables, mejor almacenamiento y un enfoque en la eficiencia energética y la reducción del consumo.
Desigualdad global y emisiones: La acumulación de riqueza y las altas emisiones de los multimillonarios es insostenible, y Valladares hizo un llamado a una distribución más equitativa de los recursos.
Soluciones propuestas: Valladares sugirió apostar por energías renovables con moderación, impulsar la geotérmica, termosolar y el uso de baterías gigantes, así como dejar de desperdiciar energía y mejorar la eficiencia a través de la electrificación y la economía circular.
En conclusión, Fernando Valladares instó a una gestión de la energía más sostenible y equitativa, priorizando la salud del planeta y el bienestar humano sobre el negocio.
Balmaseda se encuentra en medio de un panorama cambiante respecto a la energía eólica. Aunque la solicitud de dos parques eólicos por parte de la empresa danesa Blue Viking Barbara ha sido desestimada, dos nuevos proyectos, Haya 1 y Haya 2, promovidos por la empresa alemana Baywa, han surgido en su lugar. El Ayuntamiento de EAJ-PNV ha recibido con agrado la desestimación del proyecto original, considerándolo una victoria ambiental. Sin embargo, la falta de información oficial sobre las razones de este cambio y la rapidez con la que se han presentado los nuevos proyectos generan inquietud entre la población.
Las preocupaciones sobre los nuevos parques eólicos persisten y se suman a otras tres nuevas:
Altura: Los aerogeneradores tendrán una altura total de 200 metros, una cifra considerable que afectará el paisaje.
Potencia: Aunque la potencia inicial de los nuevos parques es inferior a la propuesta para otros parques, se contempla la posibilidad de aumentarla en el futuro, lo que genera incertidumbre sobre el impacto final.
Evacuación: El impacto de la línea de evacuación para la energía eólica en este caso es mínimo. Solo hay dos apoyos que terminan antes del polígono El Páramo, lo que sugiere que la energía generada se podrá consumir localmente en el municipio.
La falta de consenso sobre la necesidad de estas instalaciones eólicas es otro punto importante. Ciudadanía e instituciones no han sido parte activa en el proceso de decisión, lo que genera desconfianza y malestar.
En resumen, la situación en Balmaseda respecto a la energía eólica está lejos de resolverse. Si bien la desestimación de un proyecto original se percibe como una victoria, los nuevos proyectos traen consigo nuevas preocupaciones e incertidumbres. La transparencia, el diálogo y la participación ciudadana son esenciales para encontrar soluciones que satisfagan las necesidades energéticas y ambientales del municipio.
Alén, una montaña herida es un título que evoca de inmediato la fragilidad y la belleza de este enclave natural vasco, situado en Sopuerta, Bizkaia. El reconocido fotógrafo Santiago Yaniz, conocedor del paisaje de Euskal Herria y sus secretos, nos embarca en un viaje a través del tiempo en su artículo publicado en el suplemento GPS de El Correo, el pasado 10 de mayo de 2024.
Yaniz nos invita a descubrir el valor de esta montaña, un paisaje moldeado por el paso de los siglos y testigo de la historia vasca. A través de su mirada y de una profunda investigación, el autor nos remonta a los asentamientos humanos del Neolítico, la Edad del Bronce y la Edad Media, pasando por las Guerras Carlistas y la importancia que Alen tuvo para el desarrollo de la industria minera e industrial del siglo XX.
Sin embargo, el relato no termina ahí. Yaniz nos presenta la amenaza que se cierne sobre Alén en la actualidad: el proyecto del parque eólico Artzentales- Sopuerta con 8 aerogeneradores gigantescos, cuyos rotores tendrán 170m de diámetro y moverán más de 22.000 metros cuadrados de aire para lograr electricidad.
Compartimos este artículo por su gran interés, no solo por el valor histórico y paisajístico de Alén, sino también por la reflexión que Yañiz hace sobre la amenaza que pende sobre este tesoro natural, paisajistico y patrimonial. Es una llamada a la cordura para proteger este patrimonio único y garantizar su futuro para las generaciones venideras.
El reconocido biólogo e investigador Fernando Valladares participará en una charla titulada «El negocio de la energía» en Sopuerta, el próximo 23 de mayo. La iniciativa está impulsada por Enkarterri Bizirik Elkartea. Con una trayectoria destacada y un enfoque muy comprometido, Valladares abordará la actual crisis climática y energética, en la que destacará los desafíos inherentes a la transición hacia fuentes de energía sostenibles y la necesidad de una transformación social para afrontar los retos ambientales del siglo XXI.
La importancia de esta charla trasciende lo global, ya que también se analizarán los desafíos locales, entre ellos la posible instalación de 26 aerogeneradores gigantes en los montes públicos de Enkarterri, un tema de gran relevancia para la comunidad. En un momento histórico crucial, en el que la reflexión sobre nuestro modelo de sociedad se vuelve imperativa para garantizar nuestra supervivencia, Valladares sostiene que cuestionar el paradigma actual de civilización es esencial.
Considera que la presente crisis ecosocial representa una oportunidad única para cambiar el curso del planeta y que la humanidad tiene la última palabra al respecto.
Sobre Fernando Valladares.
Es importante resaltar su destacada trayectoria como biólogo, investigador del CSIC y profesor en la Universidad Rey Juan Carlos. Reconocido por su compromiso y sus contribuciones a la comprensión de la biodiversidad y los efectos del cambio climático, ha recibido prestigiosos premios como el Premio Jaume I o el reciente Premio de Medio Ambiente 2024. Además, es autor de numerosas obras y su labor divulgativa se puede consultar en: www.lasaluddelahumanidad.com.
La conferencia de Fernando Valladares se llevará a cabo a las 19:00 horas en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Sopuerta. La entrada es libre y se invita a todos los vecinos y vecinas a participar en este diálogo fundamental sobre el futuro de la energía. No pierdas la oportunidad de informarte sobre uno de los temas más relevantes de nuestro tiempo.
El proyecto del parque eólico Artzentales-Sopuerta, impulsado por la empresa Euskal Haizie y ubicado en Enkarterri, País Vasco, se enfrenta a una serie de graves irregularidades que ponen en entredicho su viabilidad. Un análisis exhaustivo de la normativa vigente revela que el proyecto incumple diversos aspectos legales en materia de urbanismo, medio ambiente y patrimonio cultural.
Planificación territorial y urbanística La implantación del parque eólico en Sopuerta, y en el resto de municipios afectados por dicha infraestructura, supone una infracción urbanística, ya que contradice las normas subsidiarias de planeamiento municipales. El proyecto carece de soporte territorial y urbanístico, lo que requiere un planeamiento de desarrollo especial en suelo no urbanizable.
Medio ambiente: – La mayor parte de las instalaciones se ubican en Montes de Utilidad Pública, sin el informe vinculante preceptivo de la administración forestal. – El proyecto afecta a ocho Áreas de Especial Interés Paisajístico, incumpliendo los objetivos de calidad paisajística y las determinaciones del Plan Territorial Parcial. – La construcción del parque eólico supondría un deterioro claro, cuando no la desaparición de lugares de reproducción de las poblaciones de alimoche, una especie protegida. – El proyecto contraviene el Plan Conjunto de Gestión de Aves Necrófagas, poniendo en riesgo el estado de conservación del alimoche. – La ubicación de aerogeneradores en zonas de protección para la avifauna genera un riesgo de colisión y electrocución para las aves.
Patrimonio cultural:
El proyecto afecta a 50 yacimientos arqueológicos, 53 elementos arquitectónicos y 12 bienes culturales existentes, algunos de ellos con categoría de Conjunto Monumental. La ley de patrimonio cultural prohíbe la instalación de elementos que originen contaminación visual o acústica sobre los bienes culturales, lo que el proyecto incumple claramente.
Otras consideraciones a tener en cuenta:
El proyecto no cumple con las condiciones de protección del medio ambiente exigidas por la Ley del Sector Eléctrico. La instalación del parque eólico afectaría gravemente a los recursos turísticos y recreativos de la zona, contradiciendo las directrices del Plan Estratégico Comarcal de Enkarterri 2030. En definitiva, el proyecto del parque eólico Artzentales-Sopuerta se presenta como una iniciativa inviable que incumple la normativa vigente en diversos aspectos. Las autoridades competentes deben reconsiderar seriamente la aprobación de este proyecto, priorizando la protección del medio ambiente, el patrimonio cultural y el bienestar de las comunidades locales como Enkarterri.