Cerca de un millar de los habitantes de Sopuerta, Galdames, Gueñes y Zalla han respaldado con su firma una alegación popular en contra del macroproyecto eólico “El Roble”, promovido para instalarse a lo largo de la cordal montañosa entre Avellaneda y Umaran. La recogida de 973 firmas, impulsada por la asociación vecinal Enkarterri Bizirik, refleja una creciente preocupación ciudadana ante lo que consideran un modelo de transición energética que prioriza los beneficios empresariales sobre el respeto al territorio y la participación pública.

La alegación, acompañada por estas firmas, denuncia tres aspectos clave del procedimiento. En primer lugar, el proyecto carece del certificado urbanístico obligatorio de los ayuntamientos afectados, lo que supondría un incumplimiento de las normativas municipales. En segundo lugar, se critica el plazo de solo 30 días para presentar alegaciones, un tiempo considerado insuficiente tratándose de una iniciativa con importantes implicaciones ambientales y legales. Por último, se advierte de la inexistencia de un Plan Sectorial de Energías Renovables adaptado al Área Funcional de Enkarterri, lo que podría dejar sin base legal todo el proceso administrativo.
Desde Enkarterri Bizirik Elkartea advertimos que zonas rurales como Enkarterri, con baja densidad poblacional y escasa influencia política, se están convirtiendo en objetivos prioritarios para este tipo de desarrollos, con mínimo coste político y gran impacto ambiental. ¿Podemos imaginar Artxanda o Pagasarri cubiertos de aerogeneradores de 200 metros?

Enkarterri Bizirik Elkartea solicita la suspensión del proyecto hasta que se garantice una planificación energética justa, transparente y adaptada al territorio.



  • https://www.facebook.com/p/Enkarterri-Bizirik-Elkartea-100085469070854/Facebook
  • https://twitter.com/EnkarterriE
  • enkarterribizirikelkartea@gmail.com
Share This

Compártelo

¡Comparte este post!