Enkarterri Bizirik Elkartea ha comparecido, junto a Sañu Bizirik, ante una comisión de Medio Ambiente del Parlamento Vasco donde hemos hecho una exposición de las razones por las que nos oponemos a la Central eólica Artzentales – Sopuerta – Galdames – Muskiz.
Este es el documento que hemos utilizado en dicha comparecencia.
Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente de Eusko Jaurlaritza-Gobierno Vasco, ha desestimado nuestra petición de suspensión cautelar del periodo de información del Plan Territorial de Energías Renovables, PTS.
El hecho de que la publicación del PTS se hiciera en pleno proceso electoral, hizo que Enkarterri Bizirik Elkartea solicitara la suspensión del mismo al Departamento que lidera Tapia. Así, presentamos una solicitud basada en que a los ayuntamientos y órganos forales competentes, recién constituidos, les resulta técnicamente imposible presentar alegaciones al PTS a tiempo, es decir, antes del 24 de julio de 2023.
Ahora,a través de un escrito dirigido a Enkarterri Bizirik Elkartea, junto otras 80 entidades y personas, Tapia ha respondido que el tiempo es suficiente. «La fecha prevista, por tanto, para la constitución de las corporaciones municipales surgidas es la del 17 de junio, fecha en la cual quedaría más de un mes del trámite de información pública y consultas», dice.
Sin embargo, la consejera no ha tenido en cuenta las dificultades que un pequeño ayuntamiento pueda tener para abordar cuestiones técnicas que implican asesoramiento, consultas o la redacción de documentos. Tampoco se consideran los procesos políticos, aún más complejos, que pueden darse en las diputaciones forales para que los departamentos técnicos se pongan en marcha.
Nuestra conclusión es clara. Una vez más, el Gobierno Vasco quiere pasar de puntillas sobre aquellos temas incómodos, hurtando la posibilidad de reacción ciudadana. De esta forma se traicionan los principios que animaron inicialmente la redacción del Plan Territorial de Energías Renovables. Un proceso que buscaba lograr una transición energética consensuada.
Enkarterri Bizirik Elkartea ya se ha puesto en marcha. Nuestro documento de alegaciones se está preparando y se presentará puntualmente. Pero no solo eso, también estamos en comunicación con los ayuntamientos de Enkarterri recientemente constituidos para colaborar en la elaboración de sus propias alegaciones. Así mismo, en su momento, promoveremos la participación de todas aquellas personas que individualmente deseen alegar. Para nosotros es esencial conseguir el máximo rechazo a este Plan que va a perjudicar seriamente a Enkarterri.
Alrededor de treinta personas se dieron cita en el Auzoetxe de la Baluga (Sopuerta) para conversar sobre las posibilidades de las Comunidades Enérgeticas, sus ventajas y las experiencias que ya existen en pueblos como Balmaseda. Ante la innegable urgencia de la crisis climática en la que nos encontramos, la ciudadanía tenemos cada vez más conciencia sobre las ventajas e implicaciones del uso de las energías renovables. Sin embargo, todavía existe una gran desinformación en cuanto al papel que las personas usuarias pueden llevar a cabo en este proceso. Por ello, Enkarterri Bizirik Elkartea organizó esta charla impartida por Jokin Castaños, experto en energías renovables y coordinador del Área de Generación, en el Grupo Goiener Kooperatiba.
Puedes ver el contenido de la charla completo, aquí.
Jokin Castaños, experto en energías renovables y coordinador del Área de Generación en el Grupo Goiener Kooperatiba, tomó parte en la charla-coloquio sobre Comunidades Energéticas en Sopuerta, donde participaron cerca de 30 vecinos y vecinas. Para él las Comunidades Energéticas son un modelo energético transformador, sostenible y más justo orientado hacia el bien común y la protección del medio natural como criterios principales. En su opinión, la clave es quién tiene la propiedad de los recursos energéticos. Natural de Galdames, conoce bien la realidad de Enkarterri y también sus posibilidades. Conversamos con él para saber con más detalle las características de estas Comunidades como una alternativa posible al macroproyecto de centrales eólicas que quieren implantar en nuestros montes.
¿Qué es una comunidad energética y cómo funciona?
Según las directivas europeas y lo que, de momento, se ha descrito en los reales decretos en España, una comunidad energética es una entidad jurídica formada por personas físicas y jurídicas, públicas y privadas, de un entorno próximo. Tiene como objeto realizar proyectos relacionados con la energía, para dar beneficios sociales, económicos y medioambientales a las personas asociadas y del entorno. En ningún caso, los beneficios financieros tendrán prioridad.
Cuando hablamos de la participación, debe ser lo más plural posible porque la idea es reunir a todos los agentes de un entorno próximo (valle/mancomunidad, pueblo o barrio), tanto ciudadanía, como comerciantes, hostelería, asociaciones, PYMES e incluso el propio ayuntamiento o institución pública local. La clave está en la palabra COMUNIDAD. Tejer una red de personas que tras un proceso de empoderamiento con la energía como eje central, lleguen a sentirse comunidad y sean capaces de discernir e ir tomando decisiones con el bien común como criterio principal y sin olvidar que las personas más vulnerables también deben ser parte de esa comunidad.
Cuando hablamos de proyectos relacionados con la energía, todo el mundo piensa, en principio, en el autoconsumo fotovoltaico, porque es lo más fácil de hacer. Además de tener en este momento, un rendimiento económico muy bueno, cuenta con muchas ayudas públicas. Pero las comunidades energéticas están pensada para ir más allá. Por ejemplo, no es muy evidente pensar que proyectos que tengan que ver con una asesoría energética para ahorrar en facturas y consumos pueden ser interesantes; las oficinas de asesoría energética son una figura clave, no solo por lo que pueden ayudar, sino también por el trabajo de sensibilización que pueden hacer.
¿Cuáles son las posibilidades de ahorro con el modelo de las Comunidades Energéticas?
Existe posibilidad de ahorro sin hacer inversiones fuertes, desde la experiencia puedo decir que con mucho menos dinero del que hace falta para poner unos paneles, se puede ahorrar en las facturas mucho más tomando unas medidas encaminadas al ahorro. Con respecto alconsumo eléctrico, por ejemplo: contratar la potencia que realmente necesitamos, identificarel electrodoméstico que más consume y tomar medidas para disminuir este consumo omodificar los horarios de consumo.
En cuanto a los ahorros en el consumo térmico, hay grandísimas posibilidades de ahorro conlos termostatos y programadores pero aún mayores con las rehabilitaciones, aunque estasúltimas actuaciones suponen unas inversiones muy altas. Renovar ventanas o aislar laenvolvente de los edificios es muy costoso y tiene unos periodos de amortización bastante largos.
Otros tipos de proyectos que se pueden llevar a cabo por las comunidades energéticas son:redes de calor de biomasa o biogas proveniente de desechos de ganadería, comercializaciónde biomasa local, producción de astilla para uso de la comunidad, producción de electricidadcon turbinas hidráulicas o molinos eólicos para autoconsumo o venta a red, proyectos de movilidad con coches compartidos, puntos de recarga colectivos y más.
Háblanos de las ventajas de implantar comunidades energética en Enkarterri
Enkarterri es una comarca con poca densidad de población y muchísimos recursos naturales. Es muy posible que haya recursos en la comarca que sean más que suficientes para cubrir las necesidades locales: biomasa de origen forestal, biogas de origen ganadero, recursos solares, eólicos e hidráulicos, hay en abundancia y la densidad de población es de las menores, si no la menor de toda Euskadi. Es muy posible que con una buena planificación y una importante reducción de consumos, pueda llegar a ser una comarca que produce más energía de la que consume.
Exporta muchísima leche y otros productos agroganaderos y seguro que se podrá convertir en exportadora de energía. La clave está en la propiedad de esos recursos energéticos. Nosotros pensamos que las comunidades energéticas son una herramienta perfecta para abordar esta cuestión.
¿Cómo se pueden crear estas comunidades?
A través de un proceso de formación y empoderamiento de las personas que más interés y motivación tienen, para que una vez estén listas, ellas mismas creen su propia comunidad. De esta forma las personas son dueñas de sus decisiones energéticas. Abandonan su papel pasivo en el proceso energético. Sin duda es un modelo más orientado hacia las necesidades de la transición energética. De la mano de Goiener se han creado o están en proceso de creación 28 comunidades energéticas, por ejemplo en Balmaseda.
¿Conoces experiencias de éxito?
Hay muchas comunidades energéticas ya creadas y aunque la mayoría están en sus primeros pasos, la motivación e implicación de los participantes están haciendo que mucha más gente se esté interesando. Los ejemplos más cercanos o conocidos son: Oreka de Otxandio, Leargi de Lea Ibarra, Energie de Ea, Argiñola de Elorrio, Argiola de Zestoa, Enherkom de Hernani, Berener de Bergara, Leitzeko EBK de Leitza, Orduener de Urduña y Ekiherri de Errenteria por ejemplo. Hay muchos más pero estos son los que se me ocurren en Euskal Herria. Por supuesto que hay otro tipo de comunidades energéticas, que incluso aparecen mucho en los periódicos pero quizás no promueven tanto la participación de los vecinos.
¿Sería rentable implantar comunidades energéticas en Enkarterri?
No tengo ninguna duda al respecto: en Enkarterri hay recursos de sobra para realizar proyectos rentables.