Enkarterri Bizirik Elkartea presenta alegaciones contra el Proyecto Eólico en Artzentales-Sopuerta

La asociación Enkarterri Bizirik Elkartea ha presentado alegaciones al proyecto eólico «Artzentales-Sopuerta». En ellas se da respuesta al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentado por la empresa
Euskal Haizie S.L. para la construcción de una central eólica en la zona de Artzentales-Sopuerta.
En el extenso documento entregado, Enkarterri Bizirik Elkartea ha fundamentado los posibles impactos adversos en la fauna local, en algunos casos protegida, la pérdida de hábitats naturales e históricos y el potencial deterioro del paisaje.
La asociación solicita al Gobierno Vasco el rechazo del proyecto por considerarlo inviable, incumple la legislación vigente y supone un grave perjuicio para la población de Enkarterri y su futuro.
En concreto, Enkarterri Bizirik Elkartea ha denunciado que el proyecto:
- Afectará a murciélagos y aves, en particular al alimoche, una especie protegida. El parque eolico afectaría a 14 áreas críticas donde habita esta especie.
- 6 de los 8 aerogeneradores se emplazan dentro de un área de protección para la conservación de las aves y la biodiversidad. El 40,9% de la población de alimoches de Bizkaia se encuentra en el entorno del parque eólico proyectado.
- Gran parte de las aves que sobrevuelan la zona lo hacen a una altura de entre 50 y 200 m, lo que coincide con la altura de las aspas de los aerogeneradores.
- El parque eólico se ubicará en su totalidad en suelo no urbanizable e incumple el planeamiento urbanístico de los municipios de Artzentales, Sopuerta y Muskiz.
- Son más de 20 los barrios de Artzentales, Sopuerta, Galdames y Muskiz los que tendrán uno o más aerogeneradores a menos de 2 km.
- Además de los 8 aerogeneradores de 200m de altura, la línea eléctrica necesaria para la descarga de la electricidad producida irá a la Subestación eléctrica de Güeñes, y tendrá un enorme impacto. La nueva línea eléctrica de 66Kv atravesará desde Allen 17 km de territorio enkartado, será visible y creará servidumbres en numerosas propiedades rurales: en prados, bosque y plantaciones forestales.
Recordemos que un Informe de la Diputación Foral de Bizkaia declaró el proyecto incompatible con la legislación ambiental, con la de protección de la biodiversidad y con la de la ordenación territorial. Las corporaciones municipales de Sopuerta, Galdames y Balmaseda también han rechazo el proyecto.
